Cuando el deseo de ser madre se convierte en un objetivo concreto, surgen miles de preguntas. ¿Hay algo que pueda hacer para aumentar mis posibilidades? ¿Los hábitos del día a día realmente influyen? La respuesta es sí, y bastante más de lo que la mayoría de la gente cree. En New Fertility Group, clínica de fertilidad y reproducción asistida en Madrid, trabajan cada día con pacientes que llegan con esas mismas dudas, y lo primero que cualquier especialista te va a decir es que el estilo de vida importa, y mucho.
Esto no significa que los hábitos saludables sean suficientes en todos los casos, ni que deban sustituir a la atención médica cuando esta es necesaria. Significa que preparar el cuerpo es siempre una buena idea, independientemente del camino que cada persona decida seguir. Aquí van diez hábitos con respaldo científico que pueden marcar la diferencia.
1. Mantener un peso saludable
El tejido adiposo no es un tejido pasivo. Produce hormonas, y cuando hay demasiado o demasiado poco, el equilibrio hormonal se ve afectado directamente. Tanto el sobrepeso como el bajo peso pueden alterar la ovulación y reducir las probabilidades de concebir. No se trata de alcanzar un número concreto en la báscula, sino de estar dentro de un rango que permita al sistema hormonal funcionar con normalidad.
2. Reducir el estrés crónico
El estrés puntual es parte de la vida. El problema es el estrés sostenido en el tiempo, que eleva los niveles de cortisol e interfiere con las hormonas reproductivas. Técnicas como la meditación, el yoga, la respiración consciente o simplemente organizar mejor los tiempos pueden tener un impacto real sobre la fertilidad. Desde New Fertility Group señalan que el componente emocional es uno de los factores que más se subestima en los procesos de búsqueda de embarazo.
3. Llevar una dieta antiinflamatoria
La alimentación mediterránea, rica en vegetales, legumbres, pescado azul, aceite de oliva y frutas, está asociada en varios estudios con mejores tasas de fertilidad tanto en mujeres como en hombres. El ácido fólico, presente en vegetales de hoja verde, es especialmente relevante antes y durante el embarazo. Los ultraprocesados, el azúcar refinado y las grasas trans, por el contrario, tienen un efecto proinflamatorio que puede perjudicar la función ovárica y la calidad espermática.
4. Hacer ejercicio moderado y regular
El movimiento es bueno, pero aquí más no es siempre mejor. El ejercicio físico moderado mejora la sensibilidad a la insulina, reduce la inflamación y ayuda a regular el ciclo menstrual. El ejercicio de muy alta intensidad y larga duración, en cambio, puede tener el efecto contrario, especialmente en mujeres con poco porcentaje de grasa corporal. Caminar, nadar, hacer pilates o yoga son buenas opciones cuando el objetivo es cuidar la fertilidad.
5. Dormir bien y respetar los ritmos circadianos
El sueño no es solo descanso. Durante las horas de sueño se producen y regulan hormonas esenciales para el sistema reproductivo, incluyendo la melatonina, que también tiene un papel protector sobre los óvulos. Dormir entre 7 y 9 horas, en horarios regulares y en una habitación oscura, contribuye a mantener el equilibrio hormonal necesario para la fertilidad.
6. Eliminar el tabaco y reducir el alcohol
El tabaco es uno de los factores que más claramente afectan a la fertilidad femenina y masculina. Acelera la pérdida de reserva ovárica, reduce la calidad del esperma y aumenta el riesgo de aborto espontáneo. El alcohol, incluso en cantidades moderadas, puede alterar los niveles hormonales. Dejarlo o reducirlo al máximo es una de las medidas con mayor impacto directo sobre las posibilidades de embarazo.
7. Controlar los niveles de vitamina D
La deficiencia de vitamina D es muy común y está relacionada con peores resultados en tratamientos de fertilidad y mayor riesgo de síndrome de ovario poliquístico. Una analítica básica puede revelar si hay deficiencia, y la suplementación controlada puede corregirla. En New Fertility Group, el estudio básico de fertilidad incluye una valoración completa que ayuda a identificar este tipo de carencias antes de iniciar cualquier proceso.
8. Limitar la exposición a disruptores endocrinos
Los disruptores endocrinos son sustancias presentes en plásticos, cosméticos, pesticidas y algunos materiales de uso cotidiano que pueden interferir con el sistema hormonal. Sustituir envases de plástico por vidrio, optar por productos de limpieza e higiene más naturales y priorizar alimentos ecológicos son cambios que, acumulados, reducen la exposición a estas sustancias y protegen el equilibrio hormonal.
9. Hacerse un estudio básico de fertilidad
Este no es exactamente un «hábito» en el sentido convencional, pero es una de las acciones más inteligentes que puede tomar cualquier persona que esté pensando en quedarse embarazada, especialmente a partir de los 30. Conocer el estado real de la reserva ovárica, los niveles hormonales y otros parámetros clave permite tomar decisiones informadas y no perder tiempo valioso.
New Fertility Group ofrece un estudio básico de fertilidad en Madrid donde se analizan en una sola visita todos los factores elementales necesarios para que se produzca un embarazo. Incluye también la prueba de la hormona antimülleriana de forma gratuita, que es el indicador más preciso del estado de la reserva ovárica.
10. No posponer la consulta cuando algo no cuadra
El tiempo es un factor real en la fertilidad femenina, y esperar sin información no siempre es la mejor estrategia. Si llevas más de un año intentando concebir sin éxito —o más de seis meses si tienes más de 35 años— es el momento de consultar con un especialista. No significa que haya un problema grave, pero sí que vale la pena tener un diagnóstico antes de seguir esperando.
En New Fertility Group la primera visita es gratuita y sin compromiso. El equipo médico, formado por especialistas con décadas de experiencia en reproducción asistida y presencia en Madrid y Roma, evalúa cada caso de forma individual y propone las opciones más adecuadas para cada situación concreta.
¿Y si los hábitos no son suficientes?
En muchos casos, mejorar el estilo de vida es una parte importante del proceso pero no la única palanca disponible. Hay situaciones —problemas de ovulación, factor tubárico, baja reserva ovárica, factor masculino— donde la medicina reproductiva ofrece herramientas que los hábitos solos no pueden suplir.
New Fertility Group trabaja con un catálogo completo de tratamientos de reproducción asistida: inseminación artificial, fecundación in vitro, donación de óvulos, congelación de óvulos y método ROPA para parejas de mujeres. Cada tratamiento se diseña de forma totalmente personalizada, con seguimiento continuo y el respaldo de tecnología de vanguardia como el sistema Future Fertility basado en inteligencia artificial y el Sistema Witness, que garantiza la trazabilidad total de las muestras biológicas durante el proceso.
Conclusión: cuidarse es el primer paso, informarse es el segundo
Mejorar los hábitos es siempre una buena decisión, independientemente del punto en el que estés en tu proceso. Pero no tiene por qué ser algo que hagas a ciegas. Con el apoyo de especialistas como los de New Fertility Group, puedes entender exactamente en qué situación estás, qué factores son los más relevantes en tu caso y qué opciones tienes disponibles para tomar decisiones informadas y con el máximo de posibilidades.
Si tienes dudas o llevas tiempo dándole vueltas a esta decisión, recuerda que la primera visita en New Fertility Group es gratuita. A veces, una conversación con el equipo adecuado es lo único que necesitas para saber cuál es tu próximo paso.
